El Hombre Soberano

Conocer un idioma extranjero es un estupendo atributo. Bien usado, es una puerta abierta al mundo, al conocimiento y a liberarse de complejos. La Red combina eso con la accesibilidad de los medios y opiniones. Es posible que hoy en día ya exista la posibilidad de establecerse sin un Estado.

Si pudieras, ¿dónde elegirías nacer? Ojalá hubiéramos tenido esa oportunidad. Elegiría Suiza, un país donde un taxista se compra un chalet en Calpe, si le apetece, y cuya libertad cambia en función del cantón en el que se establezca. La Nación Sin Estado no es más que la realización del deseo de la libertad absoluta, la anarquía con orden de ley: la ley de propiedad privada.

No podemos decidir eso, pero si dónde nace nuestro fruto. Existe libertad a la hora de crear empresas en cualquier punto del planeta. Internet pone al alcance del teclado fundar una sociedad en cualquier lugar del mundo, en cualquiera. El proceso no tiene porqué llevar más que el tiempo que se tarda en registrar un dominio(excepto si es con godaddy, registrar un dominio con goddady es más largo). Sin papeles, sin registros, sin altas en censos de trabajo. Tan sólo buscar un nombre disponible y pagar la burocracia. Mira, este es el resultado de buscar ‘abrir empresa en inglaterra‘

Dependiendo del negocio, esto puede suponer una ventaja competitiva importante. Por ejemplo, no en todos los países existe el Impuesto Sobre el Valor Añadido. No en todos los países hace falta darse de alta en la cuota de autónomos. No en todos los países hacen falta permisos especiales. Es asombroso descubrir como cosas que tienen un alto coste de implantación en España son, comparativamente, casi gratis en el extranjero. Es indignante comprobar que la cantidad de papeleo exigida no llega ni a un folio. Siento rabia por dentro cuando junto todas esas diferencias.

Es, por tanto, una internacionalización en toda regla. Quizás por falta de población, quizás por falta de información, puede que por falta de formación o po estigmatización, no he tenido el sentimiento de que esto esté extendido en España. Mientras, los servicios de internacionalización personales o empresariales florecen, sacando partido a la realidad de lo aleatorio de a ley. Forman un ejército legal de apoyo a la evasión a las garras del Estado y prestan un servicio que debe popularizarse.

¿Porqué no puede un asesor fiscal o un contable autónomo ser socio de una sociedad limitada en Londres o Lituania?¿Qué le impide a una persona formar una sociedad de servicios en la capital del mundo que le resulte más ventajosa para su negocio?

Lo ilegal estaría en lo posible manera de repatriar posibles dividendos, ya que la doble imposición es un elemento a tener en cuenta, así como los costes de implantación en España. Deben compararse. Aún así, gracias a los medios conocemos que las entidades de crédito han ideado maneras de disponer de esos dividendos sin pagar peaje(o parece que algo de eso hacía Rato). Esa sería la parte ilegal.

Por tanto, allende nuestras fronteras es necesaria menos facturación para llegar a un mínimo vital. El emprendimiento es más sencillo y rentable. Si tienes miedo por no cotizar y las coberturas que eso conlleva, puedes contratarlas en el sector privado. De nuevo, las prestaciones son más acordes con las necesidades, a un precio más competitivo. Pero no tienes porqué hacerlo, lo que facilita salir del pozo en un caso de necesidad.

¿Y la calidad del servicio? Lejos de estar licencida por el Estado, está certificada por entidades privadas que ponen en juego su reputación cuando secundan a nuevos socios, mientras compiten con otras entidades en ofrecer servicios para sus afiliados.


Leí sobre esto hace tiempo como quien lee una novela que relata la búsqueda de Shangri-Lá. Lo digerí. Experimentarlo ha sido emocionante. Os invito a conocer a gente como Simon Black o como Doug Casey. Pioneros en el establecimiento de comunidades libres, esencia de inspiración para las ciudades libres y para proyectos como la Nación Sin Estado. Pero va más allá de lo que imaginaba.

Hoy en día, abrir un comercio es cosas de pocos cientos de euros, mantenerlo abierto incluso menos. ¿Cuántos proyectos pueden probarse en una vida? El ingenio humano y el capitalismo nos permiten vender y comprar con casi total libertad y sin fronteras, y exportar nuestro conocimiento sin limites.

No sólo es una ruta a la riqueza. Es una camino de autoconocimiento, de romper límites autoimpuestos. Hay que retar las licitaciones a diario y no cejar hasta conseguir un resultado, y aún sin conseguirlo queda para siempre el camino. Ningún sistema puede arrebatar esa experiencia a nadie, y las sociedades encuentran caminos como la vida se abre paso en el Parque Jurásico. El único requisito es ponerse manos a la obra. Ánimo. Se diferente. Se internacional. Se apátrida. No seas un ciudadano, se individuo.


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